viernes, 16 de septiembre de 2016

Cosechas

Estos primeros días de septiembre son un preludio, esas primeras notas  que suenan antes de que  comience ese exuberante concierto de colores que es el Otoño...




Oh Otoño! Estoy total y perdidamente enamorada de ti.
Hoy por primera vez tras el verano visto en mangas largas, también unos nuevos calcetines de algodón templan mis pies y los proyectos para los días que vienen se agolpan en mis dedos y en mi estómago, una suerte de alegrías y expectativa.
¡Cuantas cosas por hacer!
¡Cuánta magia que crear!

Por eso este blog nace ahora, justo ahora que queda una semana de verano oficial, siete días que usaré para despedirlo con honor y gratitud, y a la vez prepararse para el oro y el escarlata de lo que viene.








La recogida de moras y rosa mosqueta marca en mi casa la transición del verano al otoño


Y este blog es parte de lo que viene.

Estoy trabajando en dos libros (uno de ellos junto con una amiga muy especial).
 Los dos, desde distintos puntos tratan sobre la búsqueda de la felicidad y la plenitud, que yacen escondidas en las pequeñas cosas que nos rodean.
Hay mucha labor de investigación en ellos, y siento que no hay páginas suficientes para tantas tradiciones hermosas, recetas suculentas que reconfortan el alma, historias que han pasado de boca en boca, de mano en mano.... cuánta belleza y maravillas he encontrado!
 Por eso he decidido crear este rincón, a modo de compendio, de libro de los días, un lugar donde recoger y coleccionar ideas para descubrir el oro que se esconde detrás de los días normales. Compartirlo, y que vosotros compartáis conmigo aquellas cosas sencillas que os hacen  felices.

En Otoño siempre vuelve la magia a mi hogar.
 Con los primeros días frescos la siento renacer, se acaban las mañanas de playa y de observar las aves y vuelven los días de arremolinarse en la cocina, alrededor del caldero y taparse bajo las mantas cuando sale la luna.



Adiós Sol, hola Luna.
Le doy la bienvenida elaborando una imagen suya, Luna Menguante * y vieja, tiñéndola con café, con especias, con hierbas que traen buena suerte, a modo de guardiana vigila que todo transcurra como debe desde la estantería que tenemos sobre el televisor





Ahora, protegida con la primera magia de esta estación sonrío, ahhh me encanta ver ante mí tantos días por llenar después del sofoco del verano!
Creo que llegó el momento empezar a crear recuerdos y días memorables! Vamos allá!

Hasta muy pronto,

Patricia Basher

*Puedo hacer tu Luna por encargo para ti.
Está hecha de forma tradicional, pintada con pintura y teñida y envejecida con café y especias, y después horneada. Mide 30x20 cms. Su precio con gastos de envío certificado incluídos 28 euros.
Información sin compromiso hi.patriciabasher@gmail.com